Estas zapatillas indecentes se las trajeron los tíos Osos a mi hermano cuando era pequeño. Debido a la ruidera que montan, a él apenas se las pusieron. A mí, sin embargo, me las pone mi madre todos los días porque es la única manera que tiene de saber por dónde ando. Si no se escucha el pipipipi... malo.
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Que conste que yo en mi casa tengo otras(de su hermano), y lo primero que hago es ponérselas,ya que se mueve mucho tiene los brazos muy largos y es muy atrevido.Pero es un encanto.
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